Master This Skill and Heal Your Relationship with Food and Weight


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"What's new and good?", I said to start off our session.

"Meh...Not great", my client responded. "Yesterday was a long day at work, and I came home late at around 9:00 p.m. I went straight to the kitchen and ate hummus, rice cakes and cucumbers."

"Why is that bad?", I asked.

"Because I had eaten already and it was late (...) Maybe I should have eaten a healthier meal before", she continued.

This is a common denominator among the women I work with, and I've been there too: We judge and condemn eating behaviors that would be totally normal to an external, neutral observer.


A normal eater eats 3 slices of pizza and a scoop of ice cream, enjoys it, and moves on. You eat the same foods in the same amount but judge your decision, don't enjoy it, resent yourself and find ways to correct your action.

The normal eater will follow her fullness cues, and may drink tea or have a smaller meal at night. Out of self-care, self-preservation. You may do the same, but your way to "correct" it doesn't come from a place of self-care. It comes from a place of punishment and control. Do you see how the same actions can be motivated by different types of energy?

In this—and many other aspects that I won't detail on this post—is were the insanity lives: in the energy with which you approach food.

What's the motivation behind the act of eating?

Maybe my client has been working too hard and she needed energy. Maybe she was hungry. Maybe she was stressed and wanted to soothe herself with food. Maybe she was trying to distract the desire for something more savory with a "lighter" snack. Maybe she went to the kitchen out of habit. There could be many explanations to justify her decision to eat hummus, cucumbers and rice cakes.

Understanding what explains your impulse to eat is key to solve the puzzle of your craziness around food.

Identifying WHY you're going to the food is important because then you're able to make wiser** decisions. Or, which is the case sometimes, you make not so wise decisions with full awareness and responsibility.

When you figure out the energy and motivation behind your eating behaviors, the judgment slowly disappears, and the war with food is less intense. Food looses its negative power. You see your craziness face to face and make friends with it.

And how do you do this? The trick, dear woman, is that you must become an expert in yourself. You must become an expert in reading your body and your mind.

Once you're able to become an expert in your hunger, the workings of your mind, how you react to certain environments or events that disrupt your sanity, your habits, your body...then the binge-dieting cycle won't be your destiny and the only thing you know. Then it will be easier to solve the puzzle of how to heal your relationship with food and your weight.

**Wise decisions are those that you take giving consideration to what's better to keep you sane, and to nourish you emotionally and physically. Note that I say emotionally because, yes!, sometimes the cake or the fries are the right thing to eat. You're the only one who can decide whether your eating decisions are wise or not.

I figured it out and I want to help you do the same. Download my free guide with more steps on how to feel sane around food again here.

The information provided in or through this Website is for educational and informational purposes only and solely as a self-help tool for your own use.

Desarrolla esta habilidad, y sana tu relación con la comida y tu peso

"¿Cómo va todo?", dije para empezar nuestra sesión.

"Mmm...no muy bien", mi cliente respondió. "Ayer fue un día largo en el trabajo. Llegué a las 9:00 p.m. a la casa. Fui directo a la cocina y comí hummus con galletas de arroz y pepino."

"¿Y por qué eso es malo?", le pregunté.

"Porque ya había comido y era tarde (...) De pronto debí haber comido una comida más saludable más temprano", me dijo.

Este es un común denominador entre las mujeres con las que trabajo. Yo he estado ahí también: Juzgamos y condenamos modos de comer que para un observador externo y neutral serían totalmente normales.


Una persona con una relación "normal" con la comida, se come 3 tajadas de pizza y una porción de helado, pero lo disfruta y continúa con la vida. Tú te comes los mismos alimentos, en la misma cantidad, pero juzgas tu decisión. No la disfrutas, te resientes y encuentras la forma de corregir tu error.

La persona "normal" oirá las señales de llenura, y puede que se tome un té o tenga una comida más pequeña en la noche. Todo motivado por el auto-cuidado y la auto-conservación.

Puede que tú hagas lo mismo, pero tu forma de "corregir" no proviene de un lugar de cuidado personal. Viene de un lugar de castigo y control. ¿Ves cómo las mismas acciones pueden ser motivadas por diferentes tipos de energía?

En este, y en muchos otros aspectos que no detallaré en este post, es donde vive la locura con alrededor de la comida.

¿Cuál es la motivación detrás del acto de comer?

Tal vez mi cliente ha estado trabajando demasiado y ella necesitaba energía. Tal vez ella tenía hambre. Tal vez estaba estresada y quería calmarse con la comida. Tal vez estaba tratando de distraer el deseo de algo más calórico, pero se lo negó. Tal vez ella fue a la cocina por hábito.

Podría haber muchas explicaciones para justificar su decisión de comer hummus, pepinos y pasteles de arroz. Comprender qué explica tu impulso de comer es clave para resolver el enigma de tu locura en torno a la comida.

Identificar POR QUÉ vas a la comida es importante porque entonces puedes tomar decisiones más acertadas**. O, como ocurre a veces, tomas decisiones no tan sabias pero con plena conciencia y responsabilidad.

Cuando descubres la energía y la motivación detrás de tus conductas alimenticias, el juicio desaparece lentamente y la guerra con la comida es menos intensa. La comida pierde su poder sobre tí. Ves a la locura a los ojos y te haces amiga de ella.

¿Y como haces esto? El truco, querida mujer, es que debes convertirte en una experta en ti misma. Debes convertirte en un experta en leer tu cuerpo y tu mente. Una vez que seas capaz de convertirte en un experta en tu hambre, en el funcionamiento de tu mente, en cómo reaccionas ante ciertos entornos o eventos que perturban tu salud mental, tus hábitos, tu cuerpo ... entonces el ciclo de la dieta compulsiva y la obsesión con la comida no serán tu destino ni la única cosa que sabes hacer.

En ese momento será más fácil resolver el enigma de cómo curar su relación con la comida y tu peso.

**Las decisiones acertadas son aquellas que toma tomando en cuenta lo que es mejor para mantenerse sano y nutrirlo emocional y físicamente. Tenga en cuenta que digo emocionalmente porque, sí, a veces el pastel o las papas fritas son lo correcto para comer. Usted es el único que puede decidir si sus decisiones de comer son sabias o no.

Lo descubrí y quiero ayudarte a hacer lo mismo. Descarga mi guía gratuita en español con más pasos sobre cómo sentirse cuerda con la comida aquí.

La información proporcionada en este post y a través de este sitio web es solo para fines educativos e informativos, y solo es una herramienta de autoayuda para tu propio uso.

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