Start making friends with your impulse to overeat


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Fearing it. Hating it. Denying it. Avoiding it in public, and giving in to it in private. That is our modus operandi regarding our impulse to overeat.

You have been doing it for decades. I did too, ever questioning whether that was an effective tactic to feel at ease around food or to be happy. You know what they say when we do the same thing all over again expecting a different outcome: we are insane.

Fortunately, I finally understood that being enemies with my crazy impulse to overeat wasn't smart.

It seems counter intuitive, but accepting your impulse to overeat, seeing it for what it is, and "making friends" with it is actually the answer to weaken it and—if you work hard enough—see it fade away.

In practice, the enmity between you and the desire to overeat manifests when you eat an apple and a low-calorie granola to distract your cravings for chocolate, or when you leave the house to avoid the ice cream in the fridge and you ask your partner lock the cupboards where the bread is.

You can come up with as many escape strategies as you want, but we know that running away from a problem does nothing to solve it.

Looking at the Desire in the Eyes

I like the story of when the demon Mara visited Buddha. Instead of fighting and resisting the demon, Buddha said "I see you, Mara" and invited him for tea.

Just like the demon Mara visited Buddha and he made friends with him while remaining undisturbed, in the same way we can have a kinder relationship with our desire to overeat.

When you don't resist it and instead observe attentively and make an effort to understand the impulse, you don't fear it nor feel the need to run away from it (aka binge eating or overeating). With practice, the desire comes up with less intensity and frequency.

First Steps in Making Friends with the Impulse to Overeat

The first step is noticing and recognizing it. After all, you can't control something that you aren't aware of.

It's like when someone rings the bell to your house. You look out the peephole and see who is outside. Instead of ignoring the person, you as who is it? Why are you here? What do you want? Why did you come now?

Do the same with the impulse to overeat: How do you feel in the body? Where do I feel you in the body? What could have triggered your visit? Is there anything else going on in my life that is causing you and that I want to cover with food? Stay with it. Wait a bit.

The more you experiment with the recognition+questioning, the less you will feel like you have to give in to the desire.

As Gillian Riley wrote, "you stop fighting your addictive desire by accepting it, so that, without any opposition, it simply flows through you."

I won't lie. The impulse to overeat still arises sometimes. After all, it was with me for decades. But I now know how to win the battle: By not fighting it.

I figured it out and I want to help you do the same. Download my free guide with more steps on how to feel sane around food again here.

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Vete haciendo amiga de tu impulso por comer en exceso.


Tenerle miedo. Odiarlo. Negarlo. Evadirlo en público, pero rendirse a él en privado. Ese es nuestro modus operandi en relación al impulso por comer en exceso.

Lo has hecho por décadas. Yo también lo hice, nunca cuestionando si era la táctica más efectiva para sentirme en paz cerca de la comida o feliz. Y ya sabes lo que dicen cuando hacemos la misma cosa una y otra vez esperando resultados diferentes: Que estamos locas.

Afortunadamente, finalmente entendí que ser enemiga de mi loco impulso por atracarme de comida no era inteligente.

Suena contraintuitivo, pero aceptar el deseo loco por atracarme y "hacerme amiga" de él, fue la verdadera respuesta para debilitarlo y—con mucho trabajo y paciencia—verlo desaparecer.

En la práctica, le enemistad con el deseo por comer en exceso se manifiesta cuando te comes una manzana y una granola baja en calorías para distraer tus ganas de chocolate; cuando sales de la casa para evadir el helado que hay en la nevera o cuando le pides a tu pareja que le ponga un candado a los armarios de la cocina donde se guarda el pan.

Puedes inventarte cuantas estrategias de escape quieras, pero sabemos que correr de un problema no hace nada para resolverlo.

Mirando al deseo a los ojos

Me gusta la historia del demonio Mara visitó al Buddha. En lugar de pelear y resistir al demonio, Buddha le dijo "te veo, Mara" y lo invitó a tomar té.

Así como Mara visitó al Buddha y éste se hizo amigo del demonio manteniéndose tranquilo, del mismo modo podemos tener una relación más gentil con nuestro loco deseo de comer en exceso y fuera de control.

Cuando no resistes, y en cambio observas con atención haciendo un esfuerzo por entender el impulso, ya no le tienes miedos ni sientes la necesidad de escapar de él (atracarte o comer de más). Con la práctica, el deseo de atracón aparece menos intenso y con menos frecuencia.

Primeros pasos para hacerse amigo del deseo de atracarse

El primer paso es notarlo y recononcerlo. Después de todo, no puedes controlar algo de lo que no eres consciente.

Es como cuando alguien toca el timbre de tu casa. Miras por la mirilla y ves quién está afuera. En lugar de ignorar a la persona, tú preguntas ¿quién es? ¿Por qué estás aquí? ¿Qué deseas? ¿Por qué vienes ahora?

Haz lo mismo con el impulso de comer en exceso: ¿Cómo se siente en el cuerpo? ¿Dónde te siento en el cuerpo? ¿Qué pudo haber desencadenado tu visita? ¿Hay algo más en mi vida que te está causando y que quiero cubrir con comida? Quédate ahí y espera un poco.

Cuanto más experimentes con el reconocimiento + cuestionamiento, menos sentirás que tienes que ceder al deseo.

Como escribió Gillian Riley, "dejas de luchar contra tu deseo adictivo aceptándolo, de modo que, sin ninguna oposición, simplemente fluya a través de ti".

No voy a mentir el impulso de comer sin control todavía surge a veces. Después de todo, estuvo conmigo durante décadas. Pero ahora sé cómo ganar la batalla: no peleándola.

Lo descubrí y quiero ayudarte a hacer lo mismo. Descarga mi guía gratuita en español con más pasos sobre cómo sentirse cuerda con la comida aquí.

La información proporcionada en este post y a través de este sitio web es solo para fines educativos e informativos, y solo es una herramienta de autoayuda para tu propio uso.

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