What a Facebook post can say

Updated: Apr 24

[Baja hasta el final para leer la versión en español]


I recently ran into a Facebook post that showed a video animation with images like the one below. The video is titled, "You are what you eat".

Five years ago, I would have found the video made sense: "I am what I eat; and if I eat hamburgers and doughnuts, I'll get fat. And fat is undesirable and unhealthy. Period".

Today, I see the video as a barrier to a productive discussion on how to live a healthy life. Here's why:

1. It denies the reality of body diversity.

Look around you. We come in different shapes and sizes. Our genes influence our bone structure, where we store fat, and our weight. Even our organs weigh differently! This has been the case since the origins of Homo sapiens over two million years ago.

As coach Ivy Felicia said recently, "why can we accept that some people are naturally thin, but not that some are naturally fat?".

2. It perpetuates the belief that fat is necessarily unhealthy.

Numerous studies (see some references here and here) show that the relationship between health and weight is one of association, not causation. The causal links between fatness and disease remain hypothetical.

Weight is a marker for health, but not the only one, and its relevance has been exaggerated.

Studies show that an active large person is likely to be healthier than someone who's thin but sedentary, and that poverty and marginalization are more strongly associated with type 2 diabetes that conventionally accepted factors like weight.


[Get posts like this one twice a month and trigger mindset shift around food and body]

There's also the "obesity paradox", a body of epidemiological literature that shows that overweight and obesity are associated with longer survival in many diseases.

Fatness is not necessarily unhealthy, just as thinness isn't necessarily healthy. 

3. It reinforces weight bias and weight discrimination in our society. 

We are weight-biased when we have "negative attitudes towards, and beliefs about, others because of their weight". 

People in larger bodies face discrimination in the workplace, the media, educational institutions, and the health system (and Facebook!).

Weight bias and stigmatization don't make people healthy. Quite the opposite. Stigmatization and weight bias lead to poor health outcomes and increase mortality risk.

Research shows that doctors spend less time with patients in larger bodies. Medical students report mocking obese patients, and fat women are less likely than women in lower weights to have a recent pap test or cervical cancer screening. 

Paradoxically, weight stigma can lead people to eat more food. A 2008 study showed that 79% of participants in a weight-loss program reported coping with weight stigma by overeating. 

4. It demonizes "hamburgers and doughnuts".

I’m not denying that there are problems with the food system and that there are foods that are more conducive to health than others. I'm not suggesting you have pizza for breakfast either!

But I do see, every day, that demonizing "bad" foods leads people to bounce between depriving themselves and dieting, to overeating and bingeing. Losing control around food is a natural biological response to restriction.

This is why 75% of women in the United States have a disordered relationship with food and 80% of 10-year old girls have already been on a diet.

Although it sounds counterintuitive, giving yourself permission to eat "hamburgers and doughnuts" leads to a more relaxed relationship with these foods—as well as a decrease in consumption. 

I'll leave you with two thoughts:

Be curious about how the content you consume and spread on social media could affect yours and other people's mental and physical health. 

The mistake of our culture is declaring the war on fatness instead of the war on a lifestyle characterized by high levels of stress, sedentarism, too much time in front of screens, little sleep, and a diet loaded in foods that aren't conducive to health. 

This way of living is harmful to anyone, regardless of their weight.


El poder de un post de Facebook


Hace poco vi un post de Facebook con una animación titulada “Eres lo que comes”. Contiene imágenes como la que ves abajo.

Hace cinco años, hubiera estado de acuerdo: “Soy lo que como. Y si como hamburguesas y donas, me engordaré. Y la gordura es indeseable y poco saludable. Punto.”

Hoy, veo este video como una barrera a tener una discusión productiva sobre cómo vivir vidas más saludables por las siguientes razones:

1. Niega la realidad de la diversidad corporal.

Mira a tu alrededor. Venimos en diferentes formas y tamaños. Nuestros genes influyen nuestra estructura ósea, en dónde almacenamos grasa y nuestro peso. ¡Incluso nuestros órganos pesan diferente! Este ha sido el caso desde los orígenes del Homo sapiens hace más de dos millones de años.

Como dijo recientemente Ivy Felicia, "¿por qué podemos aceptar que algunas personas son naturalmente delgadas, pero no que algunas son naturalmente gordas?".

2. Perpetúa la creencia de que la grasa es necesariamente poco saludable.

Numerosos estudios (algunas referencias aquí y aquí) muestran que la relación entre salud y peso es de asociación, no de causalidad. Los vínculos causales entre la gordura y las enfermedades siguen siendo hipotéticos.

El peso es un marcador para la salud, pero no el único, y su relevancia ha sido exagerada.

Los estudios muestran que una persona gorda y activa es más saludable que una persona delgada pero sedentaria, y que la pobreza y la marginación están más fuertemente asociadas con la diabetes tipo 2 que factores convencionales como el peso.

También existe la "paradoja de la obesidad", literatura epidemiológica que muestra que el sobrepeso y la obesidad están asociados con una supervivencia más prolongada en muchas enfermedades.

La gordura no es necesariamente peligrosa, así como la delgadez no es necesariamente saludable.

3. Refuerza el sesgo por peso en nuestra sociedad.

Estamos sesgamos por el peso cuando tenemos actitudes negativas y creencias sobre los demás debido a su peso.

Las personas gordas son discriminadas en el lugar de trabajo, los medios de comunicación, las instituciones educativas y el sistema de salud (¡y Facebook!).

La discriminación por peso y la estigmatización no hacen que las personas sean más saludables. Todo lo contrario, afectan la salud y aumentan el riesgo de mortalidad.


[Recibe posts como este dos veces al mes para estimular nuevas formas de pensar sobre el cuerpo y la comida]

Varios estudios muestran que los médicos pasan menos tiempo con pacientes gordos. Los estudiantes de medicina han reportado burlarse de sus pacientes con sobrepeso. Además, en relación con mujeres más delgadas, es más probable que las mujeres gordas pospongan hacerse una prueba de Papanicolaou o de detección de cáncer cervical para evitar la vergüenza que sienten por su peso.

La estigmatización por el peso puede llevar a las personas a comer de más. Un estudio de 2008 mostró que el 79% de los participantes de un programa de pérdida de peso reportaron tener atracones para lidiar con el estrés del estigma.

4. Demoniza las "hamburguesas y donas".

No estoy negando que haya problemas con el sistema alimentario o que hay alimentos que sean más conducentes a la salud que otros.

Pero sí veo, todos los días, que demonizar los alimentos "malos" lleva a las personas a rebotar entre los extremos de privarse o hacer dieta, y comer en exceso. Perder el control alrededor de la comida es una respuesta biológica natural a la restricción.

Es por eso que el 75% de las mujeres en los Estados Unidos tienen una relación desordenada con la comida y el 80% de las niñas de 10 años ya han estado a dieta.

Aunque suene contraintuitivo, darse permiso para comer "hamburguesas y donas" resulta en una relación más relajada con estas comidas, así como a una disminución en el consumo.

Te dejo dos ideas. 

Ten curiosidad sobre cómo el contenido que consumes y difundes en las redes sociales podría afectar la salud mental y física de otras personas (¡y la tuya!).

El error de nuestra cultura es declarar la guerra contra la gordura en lugar de la guerra contra un estilo de vida caracterizado por altos niveles de estrés, sedentarismo, demasiado tiempo frente a las pantallas, dormir poco y tener una dieta cargada de comidas que no conducen a la salud.

Este modo de vivir es perjudicial para cualquiera, independientemente de su peso.

© 2017-Present Live Well Way, LLC